Celebra las Fiestas Patrias con mariachi, comida y alcohol

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Cd. de México.- Los mexicanos llevamos la candela en la sangre, la alegría en el corazón y la fiesta en el alma; como es de esperarse, estas fiestas patrias buscamos el lugar perfecto para celebrar y obviamente Garibaldi se nos viene a la mente.

Mariachis, comida y alcohol enmarcan este paisaje del centro de la Ciudad de México. Como un corazón que palpita al ritmo de los sones, rancheras y boleros, Garibaldi complace a todo aquel que va en busca de buenos momentos.

Garibaldi: El lugar de la fiesta eterna

Todas las noches la plaza de Garibaldi se convierte en una verdadera fiesta, donde un "Cielito Lindo" retumba en los corazones nacionales y extranjeros, se pueden escuchar los cristales al chocar los tequilas en un brindis celebrando la vida y gente entonando al unísono las canciones tradicionales mexicanas.

Ese Garibaldi, conocido en la época Colonial como Plazuela de Jardín, misma que años más tarde adoptó el nombre de El Baratillo y que finalmente en 1921 adquirió el nombre con que lo conocemos actualmente, es el mismo que propios y extraños buscan especialmente el 15 de septiembre para celebrar el orgullo de ser mexicanos.

Los reyes de la noche

Los mariachis son el corazón y alma de Garibaldi, con sus enormes  sombreros de ala ancha y sus espectaculares trajes entallados y bordados en plata, alegran los corazones. Portan impecables su traje y llevan tatuado el sentimiento en el alma, se alzan orgullosos y elegantes como el águila encima de la nopalera.

Así por toda la plaza resuenan el "Son de la negra", "Cielito Lindo", "Caminos de Michoacán", "Cielo Rojo", "Si nos dejan", "Serenata Huasteca", el "Mariachi loco", entre muchas otras del repertorio popular mexicano; misma música que nos hace recordar a los grandes compositores y cantantes como José Alfredo Jiménez, Chavela Vargas, Agustín Lara, Jorge Negrete, Pedro Infante y más.

Sabor a México

No sólo la música del mariachi, también nuestra comida típica invade la plaza de Garibaldi en la noche mexicana, los platillos se conjugan con el ambiente del lugar para crear una experiencia única. No hay mejor lugar en el mundo para gritar un ¡VIVA MÉXICO!

Banderines, estandartes, sombreros, rebozos y papel picado adornan los pasillos de San Camilito, mercado que existe desde 1957 en la explanada de Garibaldi y es un recorrido gastronómico obligado si vas a la cuna del mariachi. El olor de la birria tradicional jalisciense y el pozole, atraen a los paseantes ansiosos de un buen bocado.

Tequila y Mezcal  

Entre canción y canción, el "Amor Eterno" al tequila se inmortaliza con un trago que se siente como hilos calientes recorriendo la garganta y convergiendo como puñalada en la boca del estómago.  Todo es parte de la magia, el encanto de vivir Garibaldi.

El refrán “Para todo mal mezcal y para todo bien también” va tomando sentido para los paladares ansiosos por dar el grito y celebrar a su país.

El Museo del Tequila y el Mezcal reafirma que estas bebidas son las que mejor se llevan con el mariachi, bien dicen que no hay nada mejor para abrir garganta que un buen trago de tequila.

Testigo y escenario de varios filmes del cine de oro, el Salón Tenampa desde hace más de 90 años se alza en los alrededores de Garibaldi como la cantina más famosa de la ciudad. Con sus murales que retrata a grandes personalidades de la canción tradicional mexicana, acompaña el festejo ofreciendo los mejores platillos tradicionales y por supuesto los mejores tragos de tequila.

csz